festina lente

miércoles, 23 de marzo de 2011

Inspírame III

Está claro que la adolescencia es, por regla general, una etapa horrible de nuestras vidas en cuanto a lo de vestirse se refiere. Y si ustedes no lo reconocen, yo he de reconocerlo y no me avergüenzo en absoluto de hacerlo. No me caractericé por ningún radicalismo que me llevara a adoptar ninguna estética particular, simplemente, era un cúmulo de cosas horribles que están en una bolsa metidas en un armario que no recuerdo y que, el día que salga, mi madre tirará (como tiene la manía de hacer) pero, en este caso, yo le aplaudiré.

No obstante, hay algo que tengo guardado por su valor sentimental y por su calidad. Se trata de una cazadora de piel, no exactamente tipo perfecto pero similar, que me empeñé en que me regalaran mis padres una navidades cuando yo tenía unos catorce años. Durante ese invierno, la lleve hasta el extenuación. Fue, además, una chaqueta conflictiva, ya que provocó una reyerta entre otra chica mayor que tenía una parecida (cosas que ocurren en una ciudad de poco más de diez mil habitantes).

El caso es que, después de aquel invierno, mi maravillosa cazadora blanca ha estado pendiendo de una percha en el armario de las cosas desterradas por considerarla demasiado, digamos, hortera, debido a ese color suyo tan característico. Eso sí, durante estos casi diez años, ha salido del ostracismo en innumerables ocasiones, siendo objeto de pruebas y pruebas, para más tarde volver a la percha. 

No obstante, hoy he entrado en el diario fotográfico de Tommy Ton (mi streetstyler favorito, todo sea dicho de paso) y he visto una cazadora de piel ¡blanca! parecidísima a esa que está tan aburrida en mi armario... ¿será una señal para que la saque por fin y vuelva a darle una segunda oportunidad? No lo sé. Lo que sí sé, es que, por lo menos, tengo una leve clave de cómo combinarla para que me guste mucho más y le quite ese estigma de horterismo juvenil del que sigue siendo objeto.

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Créditos: JAK & JIL

3 comentarios:

María/A cualquier otro lugar dijo...

Desde luego, la adolescencia es un período complicado, también en lo que se refiere a la moda. Yo recuerdo haber llevado faldas con tenis, calentadores, y otras prendas de dudoso gusto que prefiero no recordar xD Eso sí, si tienes algo digno de aprovechar ¡Hazlo!

Besos!

Zsé dijo...

Yo recuerdo con especial "cariño" la época militar xD.

En fin, que tiene que haber de todo.

Pero es lo que dice María, si puedes aprovechar algo, ¡hazlo! :3

Alicia dijo...

La cazadora conflictiva... xD ¡Qué tiempos!