festina lente

martes, 9 de agosto de 2011

Quiero Prada

Hoy en día, hay que reconocer, que la moda es un coñazo y no me gustaría que me malinterpretaran. No es que a mí me aburra, me harte o me tupa, sino que me satura. ¿Que por qué? Pues porque no es normal que en pleno mes de agosto me estén metiendo por los ojos, pura lana, paño, botas hasta la rodilla, tweed, pieles y cuellos vueltos. Me aburre saber tres meses antes qué me voy a poner cuando llegue octubre y se produzca la rentrée, vuelva a la rutina, las hojas se caigan de los árboles, los niños vayan al colegio en uniforme y el viente gélido y las lluvias vacíen calles y llenen casas y cafeterías.

Supongo que, por eso, la moda me aburre y hastía. Necesito paciencia y degustar lo que me pongo cuando me toca ponérmelo. No obstante, damas y caballeros, por mucho que nos empeñemos, nos encontramos inmersos en esta vorágine absolutamente sin sentido en la que el invierno llega a las tiendas y los armarios cuando aún queda mucho tiempo de biquini y pantalón corto.

Será por esto que, algunas firmas, se empeñan en meternos por los ojos lo que quieren vendernos, dando un cariz novedoso y apremiante a la forma de presentar sus colecciones, mucho antes de que el otoño caiga en la ciudad. Ejemplo de ello es cómo Miuccia Prada y su equipo presentan sus colecciones, mediante breves producciones audiovisuales, en las que las prendas y los accesorios toman vida, se mueven, van y vienen y provocan algo parecido a un hormigueo en nuestras manos, al hacer crecer en nuestro interior un deseo angustioso de poseer esas maravillas hechas prêt-à-porter por la genial diseñadora milanesa.

Para este otoño, su primera firma hace revivir los sesenta, el espíritu mod, la cintura caída, los patrones sencillos, el pitón, los estampados geométricos, las hebillas, la fiebre por las botas, las botonaduras y las solapas grandes y nos pica a llevar las mangas cortas, dejando enseñar las muñecas al frío. Si no os tienta, solamente tenéis que ver las propuestas de Miuccia en movimiento y sobre las modelos Frida Gustavsson, Julia Zimmer y Kelly Mittenford, como maniquíes empolvados en la locura colorista (aunque más  coherentemente) que se prevé. Es en estos momentos, cuando la moda deja de parecerme una locura aburrida, para tornarse en la variante artística más divertida y cambiante de todas.



¿No desean ahora que se esfume la playa, para volver a la ciudad y poder vestir y llevar semejantes cosas? Yo sí. 

3 comentarios:

Kalizse dijo...

Bueno, qué puedo decir...aquí todavía no ha venido el verano, y a las alturas a las que estamos no creo que llegue xD.

Pero sí que es cierto, otros años, cuando teníamos que estar a la sombra porque no se podía con el calor, recuerdo ver en la tele los anuncios de el corte inglés con abrigos que parecían ahogar a la modelo. Todo ésto recién entrado agosto. Lo que tiene este anuncio es que es original.

¡Renovarse o morir!

María/A cualquier otro lugar dijo...

Si es que a mí, de sólo ver un abrigo me da un mareo xD (aunque, como dice Kalizse, por aquí no estamos teniendo demasiado verano, aunque hoy sí hace calor). Yo, la verdad es que prefiero el otoño, el calor me agobia y me da una pereza tremenda...

PD: El anuncio mola :)

Besos!

Ophelia dijo...

Al contrario, necesito más sol acumulado y playa en mi cuerpo para poderme mentalizar del invierno.

Yo también me saturo, eso sí los vídeos una monada.